Cada tanto un cliente me escribe y me dice que llegó porque le preguntó a ChatGPT quién le podía hacer la página web. Hace dos años eso no pasaba; hoy pasa seguido. La respuesta corta, para el que vino buscando justo esto: no hay un lugar donde inscribirse ni un botón que te ponga primero. Las IAs recomiendan negocios que entienden bien, y te entienden leyendo tu Perfil de Empresa de Google, tu web y lo que otros dicen de vos. El resto de la nota es cómo se trabaja cada una de esas cosas.
Qué cambió, y qué no
Antes la búsqueda te devolvía diez links y elegías vos. Ahora, cada vez más seguido, te devuelve una respuesta ya armada con dos o tres nombres adentro. Si el tuyo no está, para esa persona no existís: no hay una segunda página donde te pueda encontrar.
Dicho eso, no te vendo el fin del mundo. Google sigue siendo de donde viene la mayor parte de las consultas de casi cualquier negocio local, y va a seguir siendo así un buen rato. Esto no reemplazó nada todavía, se sumó. Lo que sí cambió es que hoy casi nadie lo está trabajando, así que alcanza con hacer bien lo básico para estar adelante.
De dónde saca la IA lo que dice de vos
Son cuatro fuentes, y ninguna es un secreto.
Tu Perfil de Empresa de Google. Es la ficha que aparece al costado cuando buscás un negocio por su nombre. De ahí sale casi todo lo local: qué hacés, dónde estás, horarios, fotos, reseñas. Es gratis, lo completás vos en una tarde y no necesitás contratar a nadie para hacerlo. Si de toda esta nota vas a hacer una sola cosa, que sea esta: acá cuento cómo darlo de alta paso a paso.
Las reseñas. Pesan por dos motivos distintos: la IA las lee para estimar si sos confiable, y la persona que llega igual las va a mirar antes de escribirte. Van de a poco y de gente real; veinte iguales el mismo día se notan, y no ayudan.
Tu web. Es la única de las cuatro que controlás entera. De ahí sale la descripción oficial de qué hacés, para quién y dónde. Si no tenés, dependés de cómo te describan otros, y otros suelen describirte mal o de manera incompleta.
Las menciones. Que te nombren en otro lado —una cámara del rubro, un directorio serio, una nota, el sitio de un cliente— es lo que confirma que existís fuera de tu propia web.
Qué tipo de contenido se termina citando
El formato que mejor funciona es el más aburrido: la pregunta concreta como título, y la respuesta en el primer párrafo, sin rodeos. Esta nota está escrita así a propósito.
Suena obvio, pero la mayoría de las webs de servicios no tiene una sola página que conteste una pregunta puntual de su cliente. Tienen un "Nosotros", un "Servicios" y un formulario. Eso no le da a la IA nada para citar, porque no responde nada.
Lo que no funciona
No existe forma de pagarle a ChatGPT o a Gemini para que te recomienden: no hay un espacio publicitario dentro de esas respuestas, como sí lo hay arriba de los resultados de Google. Si alguien te ofrece garantizarte ese lugar, pedile que te explique con qué mecanismo lo consigue.
Tampoco suman las reseñas compradas, los directorios de baja calidad, ni repetir la misma palabra clave cuarenta veces en la home. En el mejor de los casos no hacen nada; en varios casos dejan al sitio peor que antes.
Cuánto tarda
Semanas a meses, y no hay forma de apurarlo. Esa es la parte incómoda. La otra cara es que lo que construís acá no se consume: una reseña buena de hace ocho meses sigue estando, una nota que escribiste sigue siendo citable, una mención sigue contando. Es de las pocas cosas en marketing que se acumulan en vez de gastarse.
Dónde entro yo
La parte de la web la puedo hacer yo: los sitios que armo salen rápidos, ordenados y con la información estructurada para que Google y las IAs entiendan qué hacés sin tener que adivinarlo. La otra mitad —el perfil, las reseñas, las menciones— la construís vos con el tiempo, y para esa parte no necesitás contratar a nadie: está toda descrita acá arriba.
Si estás un paso antes y lo que tenés que resolver es a quién encargarle la web, escribí sobre eso en cómo elegir a quién contratar. Y si lo tuyo es vender productos, en esta otra nota comparo tener tienda propia contra vender en Mercado Libre e Instagram. Y si tu negocio es de comida, ese caso tiene sus particularidades y lo conté aparte en esta nota.
Lo que más me preguntan
¿Querés una web que salga preparada para que Google y las IAs te encuentren? Contame de tu negocio y lo vemos.