Si querés vender por internet tenés tres lugares principales: Mercado Libre, Instagram y tu propia tienda online. La respuesta corta es que no son excluyentes y que casi nadie usa uno solo. Lo que cambia es cuál de los tres es tu base. Abajo está qué pagás en cada lado, qué te llevás, y una cuenta concreta que podés hacer hoy para saber si ya te conviene tener tienda propia o si todavía no.
Qué pagás en cada lado
En Mercado Libre pagás una comisión sobre cada venta, que varía según la categoría y el precio del producto. Y pagás también en otra moneda: en la mayoría de las búsquedas estás al lado de otros veinte vendiendo lo mismo, así que la variable que más termina pesando es el precio.
En Instagram no hay comisión, pero pagás en tiempo. Cada venta es un ida y vuelta por mensaje: preguntan el precio, preguntan el envío, mandan el comprobante, confirmás vos. Multiplicá eso por la cantidad de pedidos de un día bueno. Y el alcance no lo decidís vos.
En tu propia tienda pagás por adelantado: el desarrollo, el dominio, el hosting, y después el trabajo de conseguir que la gente llegue. No hay comisión por venta, pero tampoco hay nadie que te traiga visitas de arranque.
La diferencia que importa no es cuánto, es cuándo. La comisión es un costo que se repite para siempre y que crece a medida que vendés más. La tienda propia es un costo grande al principio que después se aplana.
Qué te llevás en cada lado
El cliente. En Mercado Libre el comprador es de Mercado Libre: no tenés su mail ni podés escribirle mañana para contarle que llegó mercadería nueva. En tu tienda tenés el contacto y el historial de lo que compró.
La marca. En una plataforma sos una fila más en una lista, con el mismo diseño que todos. En tu tienda decidís cómo se ve, qué se muestra primero y qué historia contás.
Las reglas. Las comisiones, las políticas y la posición en el listado las define la plataforma y pueden cambiar sin avisarte. Ya le pasó a mucha gente que tenía todo su negocio ahí adentro.
La cuenta que conviene hacer
Es una sola y la hacés en diez minutos: sumá cuánto pagaste de comisión en los últimos doce meses.
Después compará ese número con lo que te costaría tener tienda propia el primer año, contando desarrollo, dominio, hosting y algo de publicidad para arrancar.
Si la comisión de un año entero no llega a cubrir ese costo, todavía no es el momento: seguí donde estás, que está perfecto y es la decisión correcta. Si lo cubre cómodo, esa diferencia es la que vas a seguir dejando cada año que pase.
Lo que no se cuenta seguido
Una tienda propia vende poco el primer mes. Es lo que más sorprende y casi nadie lo aclara antes. En Mercado Libre el tráfico ya está adentro de la plataforma; en la tuya lo tenés que traer vos, con Google, con redes, con publicidad o con los clientes que ya tenés.
Por eso el mejor momento para abrir la tuya no es cuando estás arrancando de cero, sino cuando ya hay gente comprándote: esos clientes son el primer combustible, y son los que hacen que la tienda no nazca vacía.
Cómo se hace el paso sin cortar nada
No hace falta cerrar nada para empezar. Lo más común, y lo que mejor funciona, es que convivan: seguís vendiendo en Mercado Libre para captar gente que no te conoce, usás Instagram para mostrar el producto, y ponés el link de tu tienda en la biografía y en las historias.
Los clientes que ya te conocen empiezan a comprarte directo, y esa parte de tus ventas deja de pagar comisión. Mercado Libre pasa a ser un canal para conseguir clientes nuevos, en vez de ser todo tu negocio.
Dónde entro yo
Si llegaste a la parte de querer tu propia tienda, ahí es donde ayudo: catálogo, carrito, cobro con MercadoPago sobre tu cuenta y un panel para que cargues productos y precios vos sin depender de nadie. Una de las que hice, Viandas H&G, calcula el envío según la zona del cliente.
Si todavía estás validando en Mercado Libre o en Instagram, seguí ahí tranquilo. Cuando el paso siguiente tenga sentido, lo charlamos.
Si tu negocio es de comida, el caso tiene sus particularidades y lo cuento aparte en esta otra nota. Y si ya tenés la tienda y lo que te falta es que te encuentren, escribí sobre cómo aparecer en Google y en ChatGPT.
Lo que más me preguntan
¿Estás pensando en tu propia tienda online? Contame qué vendés y vemos si es el momento.