Una landing page es una página web pensada para que el visitante haga una sola cosa: escribirte, pedir un presupuesto, anotarse o comprar algo puntual. Tiene un solo mensaje, casi no tiene menú y todo lo que muestra empuja hacia esa acción. En castellano se la llama página de aterrizaje o página de destino, porque es donde "aterriza" la persona que hizo clic en un anuncio, en un link de Instagram o en un código QR. Abajo te cuento en qué se diferencia de una web común, qué partes tiene una que funciona y cuándo te conviene.
Landing page, página web y página de inicio
Se confunden mucho, así que conviene separarlas.
Una página web o sitio tiene varias secciones: inicio, servicios, quiénes somos, contacto, a veces un blog o una tienda. Sirve para que te conozcan y para que cada visitante encuentre lo suyo.
La página de inicio es la portada de ese sitio. Tiene que hablarle a todo el mundo a la vez: al que busca un servicio, al que quiere saber dónde estás, al que viene a comparar. Por eso tiene menú, varios botones y varios caminos.
Una landing page hace lo contrario: le habla a un solo tipo de visitante, sobre una sola cosa, y le da un solo camino. Puede ser parte de un sitio más grande o ser la única página que tiene un negocio.
La diferencia práctica es esta: si alguien hace clic en un anuncio que dice "turnos para limpieza dental" y llega a la portada de tu web, tiene que buscar por su cuenta. Si llega a una página que habla solo de eso y tiene el botón para pedir el turno, no tiene que pensar. Esa es la razón de ser de una landing.
Las partes de una landing page que funciona
No hay una fórmula única, pero las que dan resultado suelen tener estas piezas, más o menos en este orden:
- Un título que diga qué ofrecés y para quién. Que se entienda en tres segundos, sin tener que bajar.
- Una bajada que explique el beneficio. Qué le resolvés a la persona, en una o dos frases.
- Un solo botón principal, repetido. WhatsApp, formulario o compra. Arriba, en el medio y al final, siempre el mismo.
- Prueba de que sos real. Fotos propias, trabajos hechos, reseñas de Google, años en el rubro, dónde estás.
- Lo que incluye y cómo sigue. Qué recibe la persona y qué pasa después de escribirte.
- Respuestas a las dudas de siempre. Las preguntas que te hacen todos por WhatsApp, contestadas antes de que las hagan.
- Carga rápida en el celular. La mayoría de la gente entra desde el teléfono, muchas veces con datos móviles. Si tarda, se va antes de leer el título.
Lo que no suele estar es igual de importante: el menú con diez secciones, los links a redes que sacan a la persona de la página, y los textos que hablan de la empresa en vez de hablar del cliente.
Tipos de landing page
Para conseguir consultas. Es la más común en servicios: consultorios, estudios profesionales, oficios, talleres, academias. El objetivo es que te escriban o te dejen sus datos. Mide su éxito en mensajes recibidos.
Para vender algo puntual. Un curso, un evento, un producto nuevo, una promoción de temporada. El objetivo es la compra o la inscripción, y suele tener fecha de vencimiento.
Como la web completa de un negocio chico. Muchos profesionales y comercios no necesitan cinco secciones: con una sola página bien armada, con lo que hacen, dónde están y cómo contactarlos, alcanza. En ese caso la landing hace de sitio entero.
Cuándo te conviene una landing page
Si vas a pagar publicidad. Es el caso más claro. Google Ads califica tus anuncios con un "nivel de calidad" que tiene en cuenta, entre otras cosas, la experiencia en la página de destino: que sea relevante para lo que se buscó, clara y rápida. Una buena landing ayuda a que el clic te salga más barato y, sobre todo, a que ese clic termine en una consulta.
Si ofrecés una cosa principal. Un servicio, un producto o un evento. Cuantas menos opciones tenga que evaluar la persona, más fácil decide.
Si estás empezando o validando una idea. Una landing se arma y se cambia rápido. Te permite probar un mensaje antes de invertir en un sitio más grande.
Si querés ordenar de dónde vienen las consultas. Una landing por campaña te deja saber qué anuncio o qué publicación trae a la gente que después te escribe.
Cuándo no alcanza con una landing page
Si vendés muchos productos. Ahí necesitás una tienda online con carrito y pagos, o un catálogo online si preferís cerrar la venta por WhatsApp.
Si ofrecés varios servicios distintos y querés aparecer en Google con cada uno. Una sola página posiciona para pocas búsquedas (acá explico por qué). Para eso sirve una web para empresas con varias secciones.
Si tu negocio depende de la confianza a largo plazo. Una empresa que trabaja con otras empresas, un estudio con varios profesionales: el cliente quiere ver historia, equipo y trabajos, y eso no entra cómodo en una sola página.
En la práctica, muchos negocios usan las dos cosas: un sitio con varias secciones para el que llega solo, y landings puntuales para cada campaña de publicidad.
Errores comunes
Mandar el anuncio a la página de inicio. Es el más frecuente y el más caro: pagás el clic y la persona tiene que buscar lo que vio en el anuncio.
Poner demasiados botones. "Seguinos en Instagram", "Conocé nuestra historia", "Ver todos los servicios". Cada opción de más es una excusa para irse sin escribirte.
Pedir demasiados datos. Si para consultar hay que completar ocho campos, la mayoría no lo hace. Nombre y una forma de contacto alcanzan para empezar.
Que el anuncio y la página digan cosas distintas. Si el anuncio promete una cosa y la página habla de otra, la persona siente que se equivocó de lugar.
No medir. Sin contar visitas y mensajes, no hay forma de saber si la página funciona o si el problema está en el anuncio.
Cuánta gente debería escribirte
Depende muchísimo del rubro, del precio y de dónde viene la visita, así que desconfiá de cualquier número mágico. Como referencia, Unbounce, una empresa que hace herramientas para armar landings, analizó en su informe de 2024 más de 41.000 páginas y encontró que la mitad convierte a más del 6,6 % de sus visitantes y la otra mitad a menos. O sea, de cada 100 personas que entran, alrededor de 6 o 7 hacen lo que la página pide.
Más útil que compararte con ese número es compararte con vos mismo: medí cuántos te escriben hoy, cambiá una cosa por vez (el título, el botón, las fotos) y mirá qué pasa.
¿Se puede hacer una landing page gratis?
Sí. Hay plataformas para armarla vos mismo con bloques prediseñados, y para probar una idea o para un negocio que recién arranca pueden alcanzar. Lo que suelen dar menos es velocidad en el celular, un diseño que no se parezca al de otros y control sobre cómo se ve tu negocio en Google. Si estás en esa etapa, en esta nota cuento cuándo conviene armarla uno mismo y cuándo contratar a alguien.
Dónde entro yo
Diseño y programo landing pages para negocios que quieren que la página trabaje: rápida en el celular, con el WhatsApp a mano, lista para recibir a la gente de los anuncios y medida desde el primer día. Si querés ver qué incluye y cómo trabajo, está todo en la página de landing page. Y si vas a llevarle tráfico con publicidad, también me ocupo de las campañas de Google.
Lo que más me preguntan
Quién escribe

Santiago Alonso
Fundador de CheWeb
Soy Santiago Alonso, fundador de CheWeb. Desde 2019 hago páginas web y campañas de Google para pymes de Argentina. Programo con Next.js, React y TypeScript, y me ocupo del SEO y de la publicidad de cada proyecto.
¿Querés una landing page para tu negocio o para tus anuncios? Contame a qué te dedicás y te paso una propuesta en 24 horas.